¡TODAS LAS FOTOS DE LAS TORTURAS!
 
Presidente González Macchi ordenó secuestro y tortura de Arrom y Martí
¡Todas las pruebas aquí!

 
CONTENIDO:
 
Acerca de este sitio
 
Cronología de los hechos enero-julio 2002
 
Juicio Político contra el Presidente de la República González Macchi
 
Articulos anteriores...
 
RECORTES DE PRENSA:
 
Impunidad total para los torturadores (2)
 
Impunidad total para los torturadores (1)
 
Más recortes de prensa...



[Volver a la Página Anterior]

CONSTANTE COMUNICACIÓN TELEFONICA ENTRE EXPONENTES DEL GOBIERNO

Es importante destacar la constante comunicación entre Silvio Ferreira, Julio César Fanego, el Tcnel. Mario Restituto González, Carlos Podestá y el propio Luis González Macchi; en primer lugar, cuando fue "contratado" Marcos Alvarez, el 15 de enero de 2002. Posteriormente, poco antes, durante y poco después de la hora en que Juan Arrom y Anuncio Marti fueron secuestrados el 17 de enero y cuando fueron encontrados el 30 de enero pasado.

Igualmente, las llamadas se sucedieron entre los citados, en el lapso estimado por Arrom, en que conversó personalmente con Ferreira y telefónicamente con Fanego. Lo cuál indica la implicancia de todos ellos en los hechos punibles de extrañamiento y tortura de los activistas políticos.

Es bueno acotar que NUNCA antes ni después hablaron por teléfono Silvio Ferreira y Marcos Alvarez; solo y casualmente, lo hicieron el 15 de enero de 2002 y por única vez, justamente el día que el testigo falso Marcos Alvarez, dijo que Juan Arrom supuestamente le entregó 350.000 dólares, producto del secuestro.

Julio Fanego y Silvio Ferreira, empezaron a conversar por teléfono, "casualmente" el 15 de enero de 2002, que es la fecha en que se urdió la trama para emboscar a Martí y Arrom. Antes no habían hablado y lo hacen hasta el 1 de febrero de 2002; después ya no hablaron. Además, contradiciendo la versión dada no sólo por ambos, sino por los numerosos "testigos" que presentaron los mismos, hablaron el 18 de enero de 2002, coincidiendo con la hora que Juan Arrom dijo que conversaron. También se debe acotar que cuando se le encontró a Juan y a Martí, se sucedieron las llamadas de Ferreira a Fanego. Igualmente al día siguiente y hasta el 1 de febrero.

Carlos Podestá hablaba normalmente una vez al día con Silvio Ferreira, pero también "casualmente" desde el dia 15 de enero en que se "contrató" al testigo falso Marcos Alvarez, comenzaron a hablar con mayor profusión y hasta una docena de veces por día; especialmente en los momentos claves, cuando conversó con Arrom en cautiverio con Ferreira y Fanego y cuando fueron rescatados junto a Martí. Igualmente se sucedieron las llamadas a partir del momento de ser contratado el testigo falso Marcos Alvarez.

El Presidente González Macchi, también se comunicó profusamente con Silvio Ferreira, quien al parecer, junto a Mario Restituto Gonzalez, coordinaron todo lo que hacía referencia a la situación de Arrom y Martí.

Lo mismo puede decirse con respecto al cruce de llamadas entre Silvio Ferreira y Oscar Latorre, quien debe renunciar y ponerse a disposición de la justicia. O por lo menos, dar un paso al costado y dejar que la investigación sea imparcial y se castigue a los culpables de tan deleznable hecho.

Víctor Bogado, otro allegado al círculo del poder, también estaba al tanto del secuestro y tortura de los activistas políticos de izquierda, según se desprende del cotejo de llamadas telefónicas. Además, prestó testimonio ante la Fiscalía, falseando a favor de Silvio Ferreira.

EL NEXO SILVIO FERREIRA Y MARIO RESTITUTO GONZALEZ

Desde el momento de ser rescatado Juan Arrom, denunció a quién identificó como el Tcnel. Mario Restituto González, como uno de sus captores. Pese a ello, el mismo no fue ni siquiera procesado y mucho menos fue privado de libertad.

Realizando el cruce de llamadas telefónicas, de acuerdo a los datos que obran en la Carpeta Fiscal de la causa, se sucedieron las llamadas entre Silvio Ferreira y Mario Restituto González, en todo momento y principalmente, instantes después que se le secuestró a Juan y a Anuncio, cuando Juan conversó con Ferreira y con Fanego y apenas fueron rescatados de su último lugar de cautiverio.

Es fácil suponer el motivo de tantas llamadas entre González y Ferreira, pese a que el primero manifestó que eran "conocidos" porque formar parte del mismo "grupo de oraciones". Se da por descartado que ambos se pasaron "rezando" mucho y especialmente por la "suerte de Juan Arrom y Anuncio Martí".

No se debe olvidar que según investigaciones anteriores, el Tcnel. Mario Restituto González, junto a Javier Cazal, son los encargados del grupo de élite encargado de realizar los trabajos sucios, para los exponentes del Gobierno; especialmente en el seguimiento, escucha telefónica y "detención" de los magnicidas del Dr Argaña y de los "oviedistas" en general. Y tampoco se debe olvidar que Arrom, en su testimonio ante el juzgado, como anticipo jurisdiccional de prueba, señaló que estando en cautiverio, se le quiso obligar a que implique en el secuestro de la Debernardi y en el teatro del supuesto intento de golpe de Estado de mayo de 2000, al Gral. Oviedo, al Diputado Pappalardo, a Aldo Zuccolillo, al Tcnel. Woroniecki y a Alfredo Jaeggli entre otros.

LAS CONEXIONES TELEFONICAS COMO PRUEBA CONTUNDENTE

Como precedente de casos aclarados mediante los cruces de llamadas telefónicas, está el caso del magnicidio del Dr. Argaña, que por sólo tres llamadas cruzadas, que sirvieron de prueba, se les condenó al mayor Servín y a Constantino Rodas, a 25 años de prisión. Y en la Argentina, el famoso caso Cabezas, fue descubierto por el cruce de llamadas telefónicas entre los imputados; los cuales en ninguno de los casos citados como precedentes, se dieron tan profusamente como se dan en el caso de secuestro y tortura de Juan Arrom y Anuncio Martí.

Lo claro y lo concreto es que existe un grupo parapolicial-militar, conformado por Luis González Macchi, liderado por Nelson Argaña, coordinado por Oscar Latorre y cuyos responsables operativos son Javier Cazal y Mario Restituto González. En sus filas se encuentran policías y militares en actividad, que realizan la parte operativa, el "trabajo sucio" y a ellos se debe sumar el "aporte" de Julio César Fanego, Silvio Ferreira, Carlos Podestá, Víctor Bogado, y tantas otras personas que se prestaron a testimoniar a favor de los responsables de graves violaciones a los derechos humanos.


[Volver a la Página Anterior]