MARÍA EDITH LIBRE TRES DÍA ANTES DEl SECUETRO POLICIAL DE ARROM Y MARTÍ
Nika fue traída a la casa mucho antes de que la "liberaran", según Rumilda
(Fuente ABC Color)
María Edith Bordón fue traída a su casa el lunes 14 de enero a la noche, cinco días antes de que se informara que la habían liberado en la zona del barrio Herrera, dijo ayer la ex empleada de la familia Debernardi, Rumilda Elizabeth Millán, quien declaró ante la jueza de Luque, María Teresa González de Daniel, en carácter de anticipo jurisdiccional, lo que podría tener validez como prueba, en un eventual juicio oral.
"A ella se la encontró el sábado, pero a ella el lunes a la noche le había llevado a la casa el hermano Carlitos con la camioneta verde. Yo era la que le servía en su dormitorio; le llevaba para el almuerzo, desayuno y demás cosas. El señor (Antonio) no quería que nadie se entere que ella estaba allí y me decía el señor: Yo después te voy comentar; pero nunca llegó a decir por qué estuvo una semana antes", indicó.
Agregó: "El jueves a la mañana el señor Enzo y el señor Antonio estaban en el comedor. El señor Antonio le había dicho al señor Enzo que una vez que se entregue la última parte de la plata la iban a liberar a la señora. El señor Enzo le dijo: 'El viernes yo te voy a traer la plata'. El señor Enzo volvió a la mañana, yo no llegué a ver si le entregó la plata, pero él vino el viernes y después el sábado de madrugada... El viernes a la noche, en la misma camioneta, se le sacó otra vez de la casa (a Nika); se fueron a la casa de la hermana Cristina, y a la madrugada supuestamente vino apareciendo a unas cuadras, donde le habían dejado", refirió.
En otra parte de su declaración, Rumilda dijo que sospechaba que María Edith había estado oculta en un departamento de San Bernardino durante el tiempo que estuvo secuestrada.
Señaló que una ex compañera de trabajo en la casa de los Debernardi, cuyo nombre dijo no recordar, sabía todo lo que había ocurrido. Más adelante, en la conversación con los miembros de la prensa, señaló que otra ex compañera de trabajo, además de la segunda que había mencionado, también conocía los detalles, pero que no sabía cómo ubicarla.
Afirmó que no era por venganza (por un incidente que tuvo con María Edith el pasado jueves) que realizó la denuncia, sino por la pena que sentía por la forma que se trataba a Juan Arrom.
Indicó que no sabía por qué eligieron a Arrom para inculparlo del secuestro, pero que el ingeniero Antonio Debernardi comentaba que por fin se libraban de mantener a esa familia.
Rumilda señaló que, tras la segunda reconstrucción del caso (en julio pasado), hubo una reunión en la cual escuchó que María Edith señalaba a los fiscales que todo fue un autosecuestro para evitar que Enzo Debernardi entregara la mayor parte de la fortuna a uno de los hermanos de Antonio.
Rumilda manifestó que varias veces le comentó a su mamá y a su cuñada lo que había ocurrido, pero que su madre le recomendó que no hablara. Sostuvo que el Ing. Enzo Debernardi no sabía nada, pero que dos hijos de María Edith están al tanto de todo lo ocurrido.
Ratificó que los fiscales de la causa sacaron beneficio del secuestro. El fiscal Carlos Arregui apeló esta diligencia judicial, y ahora será la Cámara la que confirme o desestime esta prueba.