NUEVAS PRUEBAS INVOLUCRAN AL CENTRO DE INVESTIGACIÓN JUDICIAL (CIJ)
"Gamarra me pidió salir de la casa"
(Fuente Última Hora)
Esteban Centurión es un testigo clave para demostrar que el subcomisario Antonio Saturnino Gamarra, de Investigación de Delitos, personalmente se ocupó de acondicionar la vivienda de Villa Elisa de donde se rescató a Juan Arrom y Anuncio Martí, luego de 13 días de cautiverio clandestino y torturas.
Centurión es nada menos que el cuidador que estaba residiendo en la casa ubicada en el barrio 29 de Setiembre de Villa Elisa, sobre la calle Estero Bellaco casi Indio Francisco, donde fueron encontrados Arrom y Martí el miércoles 30 de enero, con visibles signos de haber sido torturados.
La vivienda es propiedad de Octavio Francisco Flores, quien hasta hace pocos meses era dueño de una playa de venta de actos en las inmediaciones de la Terminal de Asunción.
Aunque aún está con mucho temor por las posibles represalias, Esteban Centurión ya ha prestado declaración y se ha animado a contar su historia a los medios de comunicación.
"Yo era el cuidador de la casa de Francisco Flores. La estuve cuidando como dos meses y medio. Antes yo vivía con mi familia en una piecita alquilada al lado de esa casa, que en esa época estaba abandonada. Así nos conocimos con Francisco Flores, quien siempre venía en un auto Mercedes Benz a regar las plantas. Me propuso que yo sea el cuidador con mi señora, con el compromiso de pagarle la cuenta de luz", narra Esteban Centurión, quien ayer habló largamente con Mina Feliciángeli por Radio Uno.
Aparece Gamarra
La vivienda había pertenecido anteriormente a Silvina Duarte, a quien los vecinos la vinculan sentimentalmente con Flores. La mujer fue detenida por un caso de trata de blancas durante un allanamiento en el mismo lugar en agosto de 2000. Actualmente guarda reclusión en la cárcel del Buen Pastor.
Luego la casa quedó vacía y fue objeto de robos en dos ocasiones, hasta que apareció Centurión como el cuidador."El jueves 24 de enero, a las once y media de la noche aproximadamente, vino Francisco Flores, acompañado del subcomisario Antonio Gamarra y otra persona a quien no conozco, a pedirme que yo salga de la casa, porque me dijeron que la necesitaban por unos ocho días", cuenta Centurión.
Agrega que el viernes 25 apareció el propio subcomisario Gamarra, personalmente, en compañía de otra persona, a urgirle que abandonara la vivienda. El mismo fue a traer un camión taxi carga y alzó las pocas pertenencias de Centurión, para que abandonara el lugar, porque lo necesitaba para "otro asunto".
Centurión y su familia fueron trasladados a otra vivienda, a unas veinte cuadras del lugar, ubicada en el barrio 8 de Diciembre de Villa Elisa, en las calles Mongelós y Alonso, que sería de propiedad del subcomisario Gamarra. "El mismo Gamarra me entregó la llave de su casa", relató.
Hoy Centurión tiene miedo a represalias. Él es un humilde vendedor de frutas y verduras. Hace pocos días recibió la visita de una mujer que dijo ser la suegra de Francisco Flores, y le ofreció ayudarle "con millones" si lo acompañaba "hasta la ruta". Centurión se negó tajantemente